¿Desea explorar paisajes donde el desierto se encuentra con el mar? Pues le espera una aventura sin igual a lo largo de la costa de Sudamérica. Desde las áridas y surreales extensiones del Desierto de Atacama hasta la vibrante vida salvaje de la Península de Paracas en Perú, esta región es un cofre de tesoros de belleza natural y misterios ancestrales. Veamos más de cerca…
Portal al Pacífico
Valparaíso, Chile, es una ciudad que parece cobrar vida con color e historia. Conocida por sus empinadas laderas, su histórico funicular y su vibrante laberinto de calles empedradas y casas de colores, Valparaíso es un sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que ofrece algo en cada esquina. Descubra la antigua casa del poeta chileno más famoso, Pablo Neruda, en Isla Negra, un lugar rebosante de historia, y piérdase en un mundo de arte y arquitectura que ha resistido la prueba del tiempo. El fértil Valle de Casablanca —famoso por sus vinos blancos chilenos— le invita a relajarse y saborear las delicias de la región.
Donde la historia y la belleza natural se entrelazan
Desde Valparaíso, la costa se extiende hasta Coquimbo, una ciudad que en su momento fue el centro de las industrias del oro y el cobre de Chile. Ubicada en las rocosas colinas de la península de Coquimbo, este animado puerto está salpicado de antiguos petroglifos y encantadores lugares como el faro de La Serena y la Cruz del Tercer Milenio. Querrá tomarse un momento para disfrutar de las vistas panorámicas antes de dirigirse al Valle de Limarí, hogar del misterioso parque Valle Encantado, donde los petroglifos cuentan historias de culturas ancestrales.
Cielos desérticos y salares
A continuación, se encontrará en Antofagasta, una ciudad con un pasado turbulento que una vez perteneció a Bolivia hasta que la Guerra del Pacífico redefinió las fronteras. Hoy, es la puerta de entrada a los paisajes de otro mundo del Desierto de Atacama, con salares de aspecto lunar y lagunas impresionantes. No deje de contemplar las puestas de sol sobre el Pacífico desde Caleta del Cobre, donde los cielos despejados ofrecen el lienzo perfecto para la observación de estrellas bajo algunos de los firmamentos más brillantes del planeta.

Paisajes lunares y rituales ancestrales
Adéntrese más en el Desierto de Atacama, donde el Valle de la Luna le recibe con su extraño y lunar terreno, y el Salar de Atacama revela una belleza casi sobrenatural. Aquí puede participar en una ceremonia a la Pachamama, un ritual tradicional que honra a la Madre Tierra y le conecta con la energía ancestral del lugar. No es de extrañar que estos paisajes extremos sean el sueño de todo fotógrafo y el paraíso de todo explorador.
Ciudad al borde del desierto
Al continuar hacia el norte, le espera la costa de Arica, donde el desierto más seco del mundo se encuentra con el océano. Esta encantadora ciudad del norte, hogar de las singulares momias Chinchorro, ofrece una fascinante mezcla de historia y naturaleza. Explore el Valle de Lluta, rico en geoglifos y tradiciones ancestrales, o tome un viaje en tren hasta la histórica localidad de Poconchile, donde el espíritu de la era del nitrato de los años veinte cobra vida en los edificios bellamente restaurados.

La «Ciudad Blanca» de Perú le espera
Más adelante en la costa, el puerto de Matarani sirve de paso hacia Arequipa, la «Ciudad Blanca» de Perú. Admire la elegancia de los edificios coloniales esculpidos en roca volcánica y no se pierda el Monasterio de Santa Catalina, una monumental ciudadela del siglo XVI que aún reverbera con los susurros de la historia. Al pasear por las Lagunas de Mejía, los tranquilos alrededores le invitan a maravillarse con la rica avifauna que habita estos humedales, incluidos flamencos, águilas pescadoras y gaviotas migratorias.
Misterios y vida salvaje
Ningún viaje a la costa peruana estaría completo sin una visita a la Península de Paracas, una maravilla natural llena de vida. Las Líneas de Nazca, un misterio ancestral grabado en la tierra, le invitan a sobrevolarlas para contemplar desde el cielo la perfección geométrica de sus diseños. Y en las cercanas Islas Ballestas, una excursión en barco le acercará a colonias de lobos marinos, pingüinos de Humboldt y cormoranes guanay, ofreciendo una rara visión del lado salvaje e intacto de Sudamérica.

El corazón de la cultura costera peruana
Visite el bullicioso puerto del Callao, donde el encanto colonial se encuentra con la energía moderna. Recorra el centro, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde hitos históricos como la Plaza Mayor y el Monasterio de San Francisco se alzan frente al vibrante panorama de la ciudad. Para saborear la cultura local, deguste el famoso ceviche o explore las antiguas ruinas de Huaca Pucllana, remanentes de la civilización inca.
¿Le llama la costa de Sudamérica?
¿Listo para vivir una tierra de extremos, donde el desierto se encuentra con el océano y la historia se entrelaza con la naturaleza? Entonces la costa de Sudamérica le espera. Embarque en el crucero «Descubra la costa de Sudamérica: de Chile a Perú» y descubra la belleza de esta región única e inolvidable. Reserve su travesía hoy mismo y permita que la costa de Sudamérica se convierta en su próxima gran aventura.