Explorando las últimas fronteras del planeta con la Líder de Expedición Nicki D’Souza
22 de julio de 2025|8 min de lectura
¿Qué impulsa a alguien a volver una y otra vez a los confines de la Tierra? En el caso de Nicki D’Souza, no es solo la emoción de explorar: es la magia de la naturaleza, las historias de las personas y los ritmos siempre cambiantes de los paisajes remotos. Hablamos con Nicki sobre listas de viajes soñados, osos polares, encuentros inolvidables y mucho más…
«Por pura casualidad terminé en un barco de expedición, y me enganché al instante.» «Nunca se limita uno a ver las auroras boreales: ¡hay que sentirlas!»
¡Hola, Nicki! Lleva décadas navegando. ¿Qué mantiene viva esa llama?
Nicki: Nuevos itinerarios y lugares emocionantes que visitar. Incluso al volver a las mismas zonas, la naturaleza está en constante cambio, ¡así que siempre se ve o se vive algo distinto!
¿Dónde comenzó su pasión por esta vida?
Nicki: Mi primer viaje largo de vacaciones, en Tailandia, sin duda cambió algo en mí. Conocí a viajeros con historias increíbles. Después, por pura casualidad, acabé en un barco de expedición, en mi primer trabajo a bordo. ¡Me enganché de inmediato!
¿Qué le llevó a convertirse en líder de expedición?
Nicki: Fue una elección natural. Siempre he sido organizada y se me da bien hacer malabares con varias tareas, y siento un profundo interés por los lugares a los que vamos. La logística, los destinos… todo encajó y me pareció un paso natural para mí.
Ha explorado desde los extremos polares hasta los enclaves tropicales más remotos. ¿Sigue teniendo una lista de viajes soñados?
Nicki: ¡Sí! Mi lista de viajes soñados no para de crecer cuando hablo con nuestros viajeros. Son viajeros muy experimentados que me cuentan los lugares que han visitado, ¡y está claro que aún queda muchísimo por explorar!
Encuentros en el Ártico
Cuéntenos qué hace tan especial el viaje Islandia–Groenlandia.
Nicki: Nos adentramos en el noreste de Groenlandia, una zona increíblemente remota y poco visitada. El paisaje es espectacular: fiordos impresionantes, montañas abruptas y la posibilidad de avistar osos polares. Además, añadir una estancia en Islandia, uno de los países más asombrosos, antes o después del viaje, lo hace aún más espectacular.
¿Cómo es explorar el fiordo de Scoresby?
Nicki: El paisaje es absolutamente sobrecogedor. Esto, sumado a la emoción de buscar al escurridizo oso polar y ver enormes icebergs flotando con elegancia en los fiordos, lo convierte en algo verdaderamente inolvidable.
También visitan Ittoqqortoormiit. ¿Cómo es su comunidad?
Nicki: Los groenlandeses son amables, aunque suelen ser tímidos. Siempre están encantados de responder preguntas, pero las diferencias de idioma pueden dificultar un poco las conversaciones más profundas.
¿Cómo reaccionan los viajeros ante el kayak entre icebergs?
Nicki: ¡Les encanta! Es tranquilo, silencioso, y uno se siente muy alejado del ajetreo de la vida cotidiana. Es uno de esos momentos excepcionales en los que todo lo demás desaparece.
Cultura, naturaleza y asombro
¿Cuáles son los momentos destacados del crucero por el Ártico canadiense y las auroras boreales?
Nicki: Con suerte, osos polares y auroras boreales. Aunque nunca está garantizado, hay muchas posibilidades de ver las auroras. Nunca son iguales: siempre adoptan formas y colores diferentes, y es absolutamente mágico.
¿Puede contarnos más sobre sus experiencias con las auroras boreales?
Nicki: Sinceramente, verlas nunca deja de maravillar. Por muchas veces que uno las haya contemplado, siguen dejando sin aliento. Nunca es el mismo espectáculo dos veces: a veces sutil y fantasmal, otras audaz y electrizante. En Islandia dicen: «La dama verde baila en el cielo nocturno». Es una descripción muy acertada. Hay algo de otro mundo en la forma en que se mueven las luces: gráciles, misteriosas, vivas. ¡Nunca se limita uno a ver las auroras boreales: hay que sentirlas!
¿Cómo es la experiencia en el Parque Nacional Torngat Mountains?
Nicki: Es espectacular. En la zona hay tanto osos negros como osos polares, ¡y los fiordos son especialmente bonitos en otoño, iluminados de colores!
¿Y qué me puede decir de L’Anse aux Meadows?
Nicki: ¡Absolutamente fascinante! Se camina justo al lado de los restos de los asentamientos vikingos más antiguos. Las casas reconstruidas ayudan a imaginar cómo vivían los vikingos: realmente hacen que la historia cobre vida.
¿Cómo reaccionan los viajeros ante los elementos culturales de estos viajes?
Nicki: Los encuentros culturales despiertan muchas preguntas y conversaciones a bordo. Los viajeros suelen querer saber más, ya sea sobre el canto de garganta, la talla tradicional o la política y la identidad groenlandesas. Hemos tenido guías inuit a bordo, y los viajeros quedaron fascinados por su vida en estas comunidades remotas.
Entre bastidores
¿Cuál ha sido su encuentro con la fauna más inolvidable?
Nicki: El año pasado vimos narvales en el Ártico canadiense. Fue un momento muy especial.
¿Qué es lo que los viajeros al Ártico suelen olvidar meter en la maleta, aunque realmente no deberían?
Nicki: Las cámaras. La mayoría de los viajeros solo llevan teléfonos inteligentes, que no logran captar muy bien la fauna de esta región debido a la distancia. Los prismáticos también son imprescindibles.
¿Hay algún momento en el que haya pensado: «No puedo creer que este sea mi trabajo»?
Nicki: Este trabajo me ha llevado a lugares de los que ni siquiera había oído hablar, y ahora los conozco íntimamente. Y la fauna… es como adentrarse en las páginas de National Geographic. Hay días en los que miro a mi alrededor y pienso: ¿cómo he tenido tanta suerte? Presenciar estas maravillas, compartirlas con otros y seguir aprendiendo de los lugares y las personas que visitamos: es un privilegio que jamás doy por sentado.
¿Qué espera que se lleven los viajeros de su expedición?
Nicki: Que su sueño se hiciera realidad. Para muchos, estos viajes llevan años, quizá décadas, en su lista de viajes soñados. Espero que se vayan sintiendo realizados, inspirados y transformados para siempre por lo que han visto y vivido. Más que eso, quiero que comprendan lo frágil que es nuestro planeta. La belleza de esta zona es sobrecogedora, pero también es vulnerable. Espero que regresen con una apreciación más profunda y con el deseo de proteger lo que han visto. Incluso los pequeños cambios marcan la diferencia. Si se van con asombro en el corazón y con un sentido de responsabilidad, entonces habremos hecho algo valioso.
Latitudes del sur y eclipses solares
¿Qué fue lo que más le llamó la atención de Sudamérica el año pasado?
Nicki: Que incluso entre puertos muy transitados sigue habiendo muchísima fauna, ya sea en la costa o en el interior. Es una combinación perfecta de ciudades históricas, paisajes y cultura.
¿Cómo se compara Sudamérica con otros continentes?
Nicki: Es intensa. Sobresalen sus paisajes, su historia y su gente. Pocos lugares de la Tierra concentran tanta diversidad en un solo continente. Es una auténtica fusión de historia natural y humana.
Háblenos de cómo fue dirigir el viaje del eclipse.
Nicki: El ambiente y la emoción previos fueron increíbles. Muchos de los viajeros eran cazadores de eclipses; algunos incluso llevaban camisetas con la lista de los eclipses que habían visto. ¡Y luego el eclipse en sí… fue inolvidable!
La conexión humana
¿Cómo incorpora la educación medioambiental en sus viajes?
Nicki: A bordo de nuestros barcos contamos con un excelente programa de ciencia ciudadana, así como una sólida serie de conferencias. Todo está diseñado para informar y concienciar.
¿Cómo establecen relaciones con las comunidades locales?
Nicki: Visitamos aldeas remotas donde las comunidades locales nos reciben con demostraciones culturales, narraciones, música y comida. Estas visitas suelen estar guiadas por anfitriones locales, lo que ofrece a los viajeros la oportunidad de ver la vida cotidiana a través de los ojos de quienes viven allí. No se trata solo de hacer turismo. Se trata de comprender mejor la vida en el Ártico: sus desafíos, su resiliencia, sus tradiciones y su identidad en evolución. Esperamos que los viajeros se marchen con menos ideas equivocadas y con mayor respeto hacia estas comunidades. Hay mucha fuerza y belleza en la forma en que la gente se adapta a entornos tan remotos y, a menudo, tan hostiles. En definitiva, espero que los viajeros vean el Ártico no solo como un destino, sino como el hogar de personas con culturas ricas e historias poderosas.
¿A qué desafíos se enfrenta al liderar en zonas remotas?
Nicki: Uno de los mayores desafíos es la comunicación y la coordinación con las comunidades locales. En muchas zonas remotas, el acceso a la tecnología es limitado y el ritmo de vida es muy diferente. La sensación de urgencia a la que estamos acostumbrados no siempre encaja con los ritmos locales, y eso puede requerir mucha paciencia y flexibilidad. Organizar grupos más numerosos también conlleva sus propios obstáculos, sobre todo cuando las infraestructuras son mínimas o los horarios no son precisos. Cuestiones como la gestión de los horarios o la logística de transporte suelen requerir ajustes sobre la marcha.
¿Cómo logra mantener el interés de los viajeros durante todo el viaje?
Nicki: Todo empieza con la curiosidad y la conexión. Procuro estar presente —en cubierta, en tierra y durante las comidas— para que los viajeros se sientan cómodos haciendo preguntas, compartiendo sus opiniones o simplemente charlando. Estos momentos informales suelen dar pie a algunas de las conversaciones más significativas.
¿Qué consejo tiene para quienes aspiran a ser líderes de expedición?
Nicki: Sea infinitamente curioso y profundamente adaptable. Hay que disfrutar del trato con las personas tanto como de explorar lugares. Hay que prosperar en condiciones imprevisibles, saber pensar rápido y desempeñar muchos papeles a la vez. Y siempre hay que estar abierto a aprender: ¡no tiene fin!
¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?
Nicki: Ver la expresión de los viajeros cuando descubren algunas de las maravillas que visitamos. Ese momento en que por fin llegan a un lugar que habían imaginado durante tanto tiempo, y la realidad los sobrecoge. ¡Es realmente mágico!