De Halifax al Alto Ártico: La vida salvaje de Kevin Snair
16 de junio de 2025|12 min de lectura
«Viajar a las regiones polares me ha recordado que todos los entornos pueden beneficiarse de nuestras acciones para reducir nuestro impacto y corregir los errores del pasado.» «Al vivir estos lugares que transforman la vida y compartir su experiencia con otros, nos convertimos en embajadores de las regiones polares y de la maravillosa red de vida que habita en ellas.»
La pasión de Kevin Snair por la naturaleza es tan profunda como los fiordos que hoy explora por oficio. Desde su infancia en una zona rural de Nueva Escocia hasta las expediciones polares en la Antártida y el Ártico, su trayectoria ha estado marcada por la curiosidad, la resiliencia y la sed de aventura.
Hola, Kevin, ¿qué despertó por primera vez su pasión por la naturaleza y de qué manera influyó en su amor por los espacios salvajes el hecho de haber crecido en Halifax?
Kevin: Tuve la gran suerte de crecer en una zona rural de Nueva Escocia, en una familia que pasaba gran parte del tiempo al aire libre. A los cinco años me incorporé al movimiento scout y durante los 38 años siguientes acampé, hice senderismo y aprendí sobre nuestro lugar en la naturaleza. Recuerdo con viveza una acampada cuando tenía nueve años, en el Parque Nacional Kejimkujik, cuando nos encontramos con unos excrementos en el sendero. Nuestro guía se detuvo, los observó de cerca, los recogió, los partió para mirar en su interior, y todos pensamos que se había vuelto loco. ¡Ahora soy yo ese tipo!
¿Cómo influyó su paso por la Marina canadiense tanto en su fotografía como en su interés por la exploración polar?
Kevin: A los diecisiete años me incorporé a la Reserva Naval canadiense, un trabajo a tiempo parcial que ofrecía viajes y exploración en alta mar. En mi segundo verano me destinaron a un pequeño buque de patrulla en la costa oeste (a 4500 km de casa). Navegar por el Inside Passage, entre Vancouver y Alaska, me ofreció un paisaje que las palabras no podían transmitir en mis cartas semanales a casa. Así que me compré mi primera cámara «de verdad» y me propuse aprender a compartir mis experiencias a través de mis fotografías. Treinta y seis años después, cuando me encontré en mi primera expedición a la Antártida, me inundó la nostalgia. Volvía a navegar por aguas desconocidas en una gran aventura, documentándolo todo a través del objetivo de mis cámaras.
¿Qué es lo que más le entusiasma de sumarse a un crucero de expedición y compartir su pasión por la exploración con los pasajeros?
Kevin: Ahora que es mi profesión, veo las cosas de otra manera y quizá espero con ilusión experiencias distintas cada vez que salgo de casa. Siempre me entusiasma incorporarme a un nuevo equipo de expedición. Trabajar junto a un grupo internacional de personas afines, que comparten la pasión por la exploración, genera una energía especial. Dependemos unos de otros en materia de seguridad, pero también de apoyo emocional, mientras compartimos aventuras juntos. Me encanta el concepto de los cruceros de expedición, porque convivimos con nuestros huéspedes durante el tiempo suficiente para llegar a conocerlos un poco. Son las relaciones que se establecen a bordo las que hacen que nuestras experiencias en tierra estén mucho más conectadas.
De dirigente scout a guía polar
¿Cuándo empezó a guiar y qué hace que una persona sea un gran guía?
Kevin: Extraoficialmente, llevo guiando desde los dieciséis años, como dirigente scout. Pero empecé profesionalmente en 2009, tras solicitar un puesto de guía en un parque provincial cercano a mi casa. El responsable vio algo en mí y me contrató, aunque le confesé que no me sentía cómodo hablando con desconocidos. Él me dijo: «Ya lo superará». ¡Y vaya si lo superé! Guiar se convirtió en algo embriagador: compartir las maravillas de la naturaleza con exploradores entusiastas que tienen ganas de aprender. Lo que más me ha servido en este trabajo es mi curiosidad infantil. Quiero saberlo todo sobre lo que veo y luego transmitir ese asombro con explicaciones sencillas y claras.
¿Qué es lo que más le satisface de guiar en las regiones polares?
Kevin: Formar parte de un equipo de expedición polar es, para mí, un trabajo de ensueño. Cada día trae consigo aventura e incertidumbre. Tanto si he estado en un mismo desembarco cinco veces antes como si es la primera, nunca se sabe lo que vamos a vivir o a ver. Puedo estar agachado documentando una bonita saxífraga tupida cuando, de repente, un zorro ártico se acerca trotando a mi lado, con curiosidad por lo que estoy fotografiando. Para la mayoría de nuestros huéspedes, estos ecosistemas son extraños y nuevos, y puede resultar abrumador. He abrazado a huéspedes que lloraban al ver una colonia de morsas en tierra, y hemos compartido momentos profundamente conmovedores para ambos. Por eso guío.
¿En qué se diferencia guiar en las regiones polares de hacerlo en otros lugares?
Kevin: Los cruceros de expedición están llenos de riesgos inherentes, y eso forma parte de lo que convierte nuestros viajes en auténticas aventuras. El tiempo puede cambiar durante una navegación en Zodiac y, de repente, las olas nos salpican mientras los huéspedes se aferran a las cuerdas de seguridad y regresamos lentamente al barco. El agua suele ser cristalina, adornada con hielo brillante, pero también helada. Por supuesto, la seguridad siempre es lo primero, y evaluamos cada oportunidad desde el punto de vista de la seguridad, sin querer nunca poner a prueba nuestra amplia formación. Estamos ante la naturaleza en su estado más puro. Los pingüinos cautivan la mirada y pueden distraer de la joven foca peluda que quizá intente mordisquearle las pantorrillas. Pero nada se compara con los desafíos del Ártico. Todos debemos permanecer en máxima alerta para asegurarnos de que ningún oso aparezca para aguar la fiesta.
¿Qué tipo de comportamiento fomenta en los huéspedes cuando avistan fauna como los osos polares y por qué es importante?
Kevin: Avistar osos polares puede resultar emocionante, pero su reacción debe ser muy distinta según la situación. Cuando estamos en el barco y escrutamos la costa en busca de fauna, no dude en avisar a todos si cree ver algo. Tener más ojos puede ayudar a determinar si realmente se trata de un oso o solo de una bonita roca blanquecina. Cuando estamos en tierra, siempre nos piden que guardemos silencio para no molestar a la fauna (y así la experiencia resulta más natural para todos los huéspedes). Pero si llegara a avistar un oso en tierra, avise de inmediato al guía más cercano. Guarde la cámara y prepárese para evacuar. Le recomiendo que lo haga en silencio, ya que no queremos alarmar al resto de huéspedes. Los guías están formados para gestionar una situación con un oso polar manteniendo la calma de todos.
Capturar momentos: detrás de la cámara con Kevin
¿Cómo utiliza la fotografía como herramienta para la conservación del medio ambiente?
Kevin: Cuando fotografío un paisaje o un encuentro con fauna, no intento transmitir un mensaje concreto. Solo trato de presentar a las personas un mundo que no han visto con sus propios ojos. Creo que la gente lucha por preservar lo que conoce y ama. Si mi trabajo ayuda a alguien a ver belleza en un oso polar solitario o un arcoíris en el soplido de una ballena jorobada, quizá se sienta inspirado a hacer pequeños cambios para proteger esa belleza.
¿Qué consejos daría a los huéspedes que desean mejorar sus habilidades en la fotografía de fauna durante un crucero de expedición?
Kevin: Mi consejo más importante es que se tome su tiempo y disfrute del momento. Mis mejores fotos de animales rara vez se toman en los primeros minutos de observación. Acomódese y deje que las cosas se desarrollen. Cuanto más tiempo dedique a tratar de comprender a su sujeto, mejor quedará reflejado en su trabajo. Y no olvide que estamos en lugares increíblemente especiales. No deje que sus pensamientos giren en torno a la necesidad de captarlo todo en fotografías. Asegúrese también de guardar la cámara y simplemente estar presente en el momento.
¿Cómo afecta la luz del Ártico a su fotografía?
Kevin: Afortunadamente, exploramos las regiones polares durante sus veranos, lo que se traduce en días largos y una luz increíble. Filmar mientras la luz rasante recorre las escarpadas montañas, centellea a través de icebergs cristalinos o perfila la fauna contra atardeceres dorados son solo una pequeña parte de lo que hace que estos lugares sean mágicos.
¿Cómo prepara su equipo para condiciones extremas como las que se dan en las regiones polares?
Kevin: Cuando pensamos en filmar en las regiones polares, la mente va primero al frío. Llegar a bordo con varias baterías de repuesto es fundamental, y cargarlas todas las noches es imprescindible. Cuando salga de excursión, lleve las de repuesto dentro de la chaqueta, pegadas al cuerpo, para mantenerlas calientes. Pero peor que el frío es el agua salada. Las salpicaduras en el Zodiac pueden destrozar por completo su equipo. Guarde la cámara en una bolsa impermeable al transportarla a tierra, pero si quiere filmar dentro del Zodiac, invierta en una funda impermeable. Además, use siempre el parasol del objetivo para protegerlo de la lluvia y las salpicaduras, y esté siempre atento a hacia dónde apunta el objetivo cuando no esté grabando. Dirigirlo hacia el suelo o lejos del viento reducirá la acumulación de humedad en la lente.
Lecciones de la naturaleza
¿Cuál es la mayor lección que ha aprendido durante su paso por las regiones polares?
Kevin: Al viajar a las regiones polares surge de forma natural un sentido de «proteger el medio ambiente». Tenemos el privilegio de experimentar una naturaleza salvaje e intacta, y eso nos lleva a querer mantenerla impecable. Tal vez viajar a las regiones polares me haya recordado que todos los entornos pueden beneficiarse de nuestras acciones para reducir nuestro impacto y corregir los errores del pasado.
¿Qué encuentros con fauna especialmente emocionantes ha logrado captar en vídeo?
Kevin: He tenido la fortuna de vivir muchísimos encuentros increíbles con fauna, cada uno con distintos niveles de emoción y peligro. He filmado focas leopardo que daban vueltas con curiosidad alrededor de mi Zodiac. Ballenas que emergían a apenas unos metros de nosotros, con su aliento rociando a los huéspedes con una bruma tan emocionante como maloliente. Y he filmado la cruda realidad de los petreles gigantes del sur, que separaban a un joven pingüino papúa de su guardería y lo mataban…
¿Y cuál es el encuentro con fauna más increíble que ha vivido?
Kevin: Mi encuentro más increíble tuvo lugar en Svalbard, mientras desempeñaba la función de guardia de osos polares. Acabábamos de evacuar a todos nuestros huéspedes de una colonia de morsas en tierra por informes de un oso polar en las inmediaciones. Me encontraba a un kilómetro del punto de desembarco y ya había iniciado el regreso hacia los Zodiac cuando un oso surgió de la nada y me sorprendió. Mi primer pensamiento fue: «¡Vaya! ¡Qué criatura tan increíble, pero la seguridad es lo primero!». Nuestro principal objetivo es no perseguir, atraer ni molestar a los osos, pero en esta ocasión el oso estaba oculto a nuestra vista. Siguiendo nuestros protocolos de seguridad, aunque tenía el rifle colgado al hombro, usé en su lugar mi pistola de bengalas para intentar ahuyentarlo. Esto disuadió al oso lo suficiente como para que pudiera emprender el solitario camino de regreso a los Zodiac, mientras él se quedaba sentado observándome.
¿Cuáles son las normas clave al guiar cerca de osos polares?
Kevin: Como miembros de AECO, contamos con numerosas normas que garantizan la protección de nuestros huéspedes y del frágil ecosistema en el que operamos. Cada vez que pisamos tierra en territorio de osos polares, la seguridad es lo primero en todo momento. Siempre mantenemos la distancia, aunque eso limite las oportunidades fotográficas. Como guardia de osos polares, debo dejar a un lado mi sentido del asombro y centrar toda mi atención en la posibilidad de que un oso aparezca de forma inesperada. Aunque pueda parecer contradictorio esforzarse tanto por mantener a los huéspedes y a los osos polares alejados unos de otros (cuando precisamente eso es lo que han venido a ver), es esencial para que ninguno de los dos se vea afectado negativamente por nuestra aventura. Como guías, no hay nada que deseemos más que facilitar experiencias excepcionales a nuestros huéspedes cada día. Si hay una norma por encima de todas las demás para los huéspedes en tierra, es esta: haga siempre lo que pidan los guías. Siempre hay un motivo detrás de cada petición.
Explorar el mundo blanco
¿Por qué cree que es tan importante que los viajeros vivan el Ártico en persona, especialmente en un crucero de expedición?
Kevin: Como fotógrafo y videógrafo, suena contradictorio decir que las fotos nunca pueden transmitir de verdad la sensación del Ártico, pero es cierto. Una foto nunca podrá captar la sensación de los musgos empapados en la punta de los dedos ni el olor de la Draba alpina en una mañana nublada. Y nada puede sustituir la emoción de mirar por los prismáticos y avistar su primer majestuoso oso polar. Estas experiencias solo se pueden vivir junto a un equipo de expertos cuyo único objetivo es asegurarse de que aproveche al máximo cada oportunidad.
¿Cómo cree que los cruceros de expedición contribuyen a promover los esfuerzos de conservación polar?
Kevin: Creo que tendemos a cuidar aquello que nos ha marcado. Al vivir estos lugares que transforman la vida y compartir su experiencia con otros, nos convertimos en embajadores de las regiones polares y de la maravillosa red de vida que habita en ellas. Esto se traslada después al deseo de cuidar todos los lugares y de reducir nuestro impacto en el mundo en su conjunto.
¿Qué hace del Ártico un destino tan único e inolvidable?
Kevin: Gran parte del Ártico es un entorno agreste y hostil, rebosante de algunas de las formas de vida más delicadas y frágiles. Nada de lo que visitamos ni de las experiencias que compartimos tiene un carácter comercial. Cuando se une ese entorno tan rico a los rostros acogedores de las personas fuertes que eligen hacer de este lugar su hogar, el resultado es una experiencia que no se encuentra en ningún otro lugar de la Tierra.
Por último, ¿qué consejo daría a los futuros guías de expedición?
Kevin: Salga a explorar el mundo. Cuanto más distintas parezcan las cosas, más conexiones verá entre sus semejanzas. Sea curioso. No tenga miedo de mostrar su entusiasmo. Despiértese cada mañana con ganas de vivir una nueva aventura, pero no la dé nunca por sentada.
Todas las fotografías son cortesía de Kevin Snair.